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N. 5, Noviembre 2002
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 | PI & IDT: Artículos
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La propiedad intelectual y el Common Law
Profesor Michael Blakeney
Director del Instituto de investigación de la propiedad intelectual Queen Mary
Universidad de Londres |
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El Common Law (o derecho consuetudinario) es el sistema jurídico que se ha desarrollado en Inglaterra desde la Conquista de los Normandos en 1066. Al principio, con el fin de disfrazar la conquista, los jueces reales hablaban de "revelar" la ley preexistente, en vez de crear leyes nuevas. Incluso en el siglo XXI, se considera que los jueces revelan la ley, mientras que el Parlamento crea leyes nuevas. Esto crea un sistema en el que la ley proviene de dos fuentes diferentes, y esto se puede observar en el ámbito de la propiedad intelectual: el derecho jurisprudencial de abuso de confianza y passing off se aplica junto con el derecho parlamentario de patentes, marcas registradas, diseños y derechos de autor.
El sistema inglés de tribunales se organiza en una jerarquía con la House of Lords (Cámara de los Lores de los Law Lords) en la cúspide. En cambio, el sistema judicial de la Commonwealth británica tiene en su cúspide al Judicial Committee of the Privy Council (Comisión Judicial del Consejo del Reino). Esta Comisión Judicial está formada por jueces veteranos de los países de la Commonwealth y Law Lords. Así pues, ha habido muchos intercambios en materia de propiedad intelectual y otros principios jurídicos entre Inglaterra y los países de la Commonwealth.
En el sistema del Common Law, los jueces se nombran entre los abogados con más experiencia , a diferencia del sistema continental, en el que los jueces se forman como tales. Como consecuencia, los tribunales ingleses otorgan quizás a algunas decisiones de los tribunales continentales menos respeto del que merecen. Una forma posible, que se está considerando actualmente, de conseguir normas comunes en toda la Unión Europea sería la creación de un tribunal europeo de propiedad intelectual. Esto llevaría al mismo efecto de intercambios dentro de Europa.
Los tribunales ingleses siguen la doctrina del precedente, es decir, consideran las decisiones judiciales anteriores fuentes de autoridad en derecho. Los repertorios de decisiones judiciales datan del siglo XIII. Así pues, al aplicar el derecho de la propiedad intelectual a situaciones nuevas, los jueces de Common Law a menudo consultarán los antiguos repertorios de jurisprudencia en busca de inspiración.
Por ejemplo, en British Telecommunications Plc v. One in a Million (1998), el tribunal de apelación inglés tuvo que considerar si el Common Law prohibía la "ciberocupación", el registro no autorizado de nombres de dominio de Internet que contienen referencias a marcas registradas con el fin de vender los nombres de dominio a los propietarios de esas marcas (el caso no entraba en el ámbito de la Ley de Marcas británica).
El tribunal se remitió a la jurisprudencia relativa al "passing off" (una rama del Common Law que se ocupa de evitar la deshonestidad en el comercio), y tomó en consideración varios casos anteriores de Inglaterra y la Commonwealth británica, incluyendo un caso resuelto en 1590 entre dos sastres, uno de los cuales fue declarado culpable de falsificar la marca distintiva del otro. Así, el tribunal identificó algunas políticas clave latentes en estos casos, y después las aplicó al caso en cuestión, declarando que la ciberocupación es materia enjuiciable de acuerdo con el Common Law.
Este caso ilustra la disposición de los tribunales ingleses a examinar casos de la Commonwealth. Los repertorios especializados de jurisprudencia sobre propiedad intelectual (como los Fleet Street Reports) recogen las decisiones de todos los países de la Commonwealth, y esto produce un efecto armonizador en el derecho de la propiedad intelectual en el mundo del Common Law, en la medida en que anima a los jueces de cada país a remitirse a decisiones de otros países.
En Inglaterra, las patentes datan del siglo XIV; originalmente se trataba de monopolios otorgados como privilegios por el Monarca-con frecuencia, pero no necesariamente-, para inventos nuevos. En 1623, el Parlamento, descontento con el sistema, aprobó la Ley sobre Monopolios. El artículo 6 disponía que todos los monopolios otorgados por la Corona eran nulos, salvo si se habían otorgado para un máximo de catorce años "únicamente para la elaboración y la creación de cualquier tipo de producto nuevo dentro del reino", al " primer y verdadero inventor o inventores de tales productos". Esta disposición se convirtió en la base del derecho de patentes en Gran Bretaña y sus colonias.
Un ejemplo reciente de la influencia de esta ley es la Ley australiana de Patentes de 1990, que define un invento patentable haciendo referencia al artículo 6 de la Ley de Monopolios.
El Common Law inglés ha protegido las marcas , sin necesidad de registro, desde el siglo XVI, mediante la ley de passing off. Sin embargo, fue a mediados del siglo XIX, como consecuencia de la revolución industrial, cuando esta rama del derecho adquirió una gran importancia.
Un problema serio que encontraba la aplicación del Common Law era la dificultad de demostrar una reputación comercial protegible. Como consecuencia, el Parlamento aprobó la Ley de Registro de Marcas de 1875, que disponía que un registro de marca era prueba documental de reputación comercial. Esta ley y las leyes de marcas posteriores del Reino Unido codificaron una serie de principios del Common Law, como el concepto de distintividad, confusión y similitud. Hoy en día, las marcas registradas son el pilar del derecho de marcas, aunque la ley de passing off sigue cumpliendo una función útil.
Los derechos de autor, en el sentido moderno del término, se establecieron por primera vez en Inglaterra con el Estatuto de la Reina Ana en 1709. Esta ley daba a los autores la protección de los derechos de autor, sujeta al registro de sus obras, durante 14 años, con la posibilidad de renovación para otros 14 años. Se impusieron penas para la piratería. Durante los 200 años siguientes, el término de protección se amplió paulatinamente y la protección de los derechos de autor se extendió a muchos tipos diferentes de obras.
Un factor que puede distanciar el derecho inglés del derecho de otros países de la Commonwealth es el hecho de que el Reino Unido pertenece a la Unión Europea, lo que tiene el efecto de subordinar el derecho inglés a la legislación europea.
Sin embargo, hay que tener en cuenta que los jueces ingleses interpretan la legislación europea tomando como referencia principios conocidos del Common Law. El ejemplo más claro de esto es la Ley británica de Marcas de 1994, que debía incorporar al derecho interno la Directiva de Marcas de 1988. Los tribunales han interpretado la ley de acuerdo con los principios del Common Law que se remontan a 1615. El derecho de marcas continental actual tiene que competir con este antiguo patrimonio.
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